Clarita lleva treinta años en un banco, meticulosa, solitaria, acostumbrada a ocupar poco sitio. Afronta su último día antes de la jubilación sin imaginar nada al otro lado, entre despedidas desganadas y la rutina de una oficina implacable. Pero algo inesperado lo trastoca todo, y en unas pocas horas aflora lo que parecía dormido: la inteligencia, el deseo, la rabia, un primer atisbo de libertad.
Rosa Montero, Premio Nacional de las Letras Españolas, cuenta en apenas ciento cincuenta páginas una historia de transformación con humor, intriga y mucha ternura hacia su protagonista. Un libro corto que se lee de una sentada.





