La noche del 29 de noviembre de 2019, Zac Brettler, de diecinueve años, cayó al Támesis desde el balcón de un edificio de lujo en Londres. La policía lo trató en un principio como un suicidio. Sus padres, Matthew y Rachelle Brettler, no se conformaron con esa explicación, y su búsqueda es el punto de partida de «El hijo del oligarca», el nuevo libro de Patrick Radden Keefe.
Un chico que decía ser otro
Un testigo añadió al misterio un dato desconcertante: Zac decía ser hijo de un oligarca ruso. Para entender qué le había pasado, y quién era en realidad su hijo, tuvieron que adentrarse en un Londres que la mayoría de sus habitantes no ve: el de las fortunas de origen dudoso, los negocios turbios y la violencia que se esconde tras el brillo de la gran capital financiera.
El método Keefe
Keefe, colaborador de The New Yorker desde hace unos veinte años, contó primero esta historia en un reportaje para la revista y la amplió después hasta convertirla en libro. Es el mismo autor de «No digas nada», sobre el conflicto de Irlanda del Norte y la desaparición en 1972 de Jean McConville, madre de diez hijos, y de «El imperio del dolor», sobre la familia Sackler y la crisis de los opioides. Su sello es reunir una documentación minuciosa y contarla con el ritmo de una novela, sin perder nunca de vista a las personas.
Aquí lo hace en dos planos a la vez: una investigación sobre una muerte inexplicada y el dinero sucio que circula por Londres, y una historia íntima sobre unos padres que intentan entender a su hijo en una época que fabrica fantasías de riqueza.
Para quién es
Para los lectores de no ficción narrativa y de true crime que buscan algo más que un caso, y para quien haya leído a Keefe antes. También para padres y madres, porque en el fondo es un libro sobre el amor a un hijo. La edición española la publica Seix Barral en su Biblioteca Formentor, con traducción de Javier Calvo.
Lo tienes en nuestro escaparate, en la sección de Ensayo y pensamiento y en la selección Lo más buscado.
