Dolores Redondo deja el Baztán: «Todas las noches, todas las ciudades»

La nueva novela de Dolores Redondo cuenta la historia de un escritor famoso que, acusado de unos crímenes copiados de su último libro, despierta convencido de ser su propio detective. Una novela sobre la mente de quien escribe.

Dolores Redondo publicó en octubre «Todas las noches, todas las ciudades», su novena novela, después de cuatro años y medio de trabajo. Sus lectores la asocian con el valle del Baztán y con la inspectora Amaia Salazar, pero esta vez la autora se aleja de aquel paisaje y se mete en un territorio más resbaladizo: la cabeza de un escritor.

Un escritor que se cree su detective

Benedict Newman es el novelista más famoso de su generación. Un día la policía se presenta en su casa para interrogarlo por una serie de asesinatos idénticos a los que describe en su último libro, y Newman se derrumba. Cuando despierta ya no es él: habla y actúa como Colt Star, el detective protagonista de sus novelas, y está decidido a investigar el caso en el que su creador es el principal sospechoso.

Quien tiene que hacerse cargo de él es su hija, Nash Elizondo, psicóloga forense, que nunca quiso tener nada que ver con ese padre. Lo que no espera es que el detective de ficción que cree ser Newman acabe siendo el más lúcido de todos, y el que más cerca está de saber quién mató y por qué.

De dónde sale la idea

Redondo ha contado que la novela nació en Elizondo, el pueblo de Amaia Salazar. Paseando por allí le vino un recuerdo de infancia que no era suyo, sino de su personaje. A partir de esa inquietud se puso a investigar casos como el del actor Bela Lugosi, que llegó a creerse Drácula, o el de Miguel Delibes, que decía vivir con «varias cabezas». El resultado es una novela sobre la frontera entre la voz que uno inventa y la propia, y sobre el trastorno de identidad disociativo, que la autora ha querido tratar sin estigmas.

Ella misma lo resume con una frase: «He deconstruido la mente del escritor». También ha reconocido que con este libro ha asumido riesgos, y no solo por el cambio de escenario.

Para quién es

Para los lectores de Redondo, que encontrarán su manera de construir la intriga aunque falte el Baztán. Y para quien disfrute de las novelas que juegan con la ficción dentro de la ficción. Con sus más de setecientas páginas, conviene reservarle tiempo: es de las que piden una página más cada noche.

Está en nuestro escaparate, dentro de la selección Lo más buscado.

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